Si bien es cierto que diversos estudios han encontrado partículas de plástico en la sal de mar, es importante informarse sobre los lugares donde esto se ha comprobado, ya que en nuestro país, el Golfo de México destaca como una de las regiones donde la sal no está contaminada con microplásticos.

Debido al auge que comenzaron a tener los alimentos orgánicos, es normal que surja información tan variada acerca de ellos que en ocasiones, resulta complicado tener la certeza sobre si realmente son o no buenos para nuestra salud.

Un ejemplo de esto, es lo que se dice acerca de los microplásticos encontrados en la sal, pero ¿será esto cierto o se trata de otro de los mitos sobre la sal que de pronto comienzan a escucharse? A continuación, te lo aclaramos.

Antecedentes

En 2017, la revista Nature publicó un estudio realizado a 17 tipos de marcas de sal de mar de Australia, Francia, Irán, Japón, Malasia, Nueva Zelanda, Portugal y Sudáfrica, el cual demostró que al ser un alimento procedente de aguas contaminadas, contiene entre 1 y 10 partículas de microplásticos.

Otras investigaciones anteriores, también confirmaron la presencia de microplásticos en la sal de mar, pero no se tenía certeza de su expansión geográfica, por lo que resultaba complicado tomar medidas de prevención al momento de ingerir este tipo de sal.

Lo único que se tenía claro era que la mayor cantidad de microplásticos se había encontrado en la sal que se produce en Asia, lo cual no resultaría extraño al registrar el segundo peor nivel de contaminación en el mundo por plástico.

Sin embargo, a pesar de esto, no se sabía con exactitud en qué país estaba más contaminada la sal con partículas de plástico.   

El Golfo de México, libre de contaminantes

Una reciente investigación realizada por especialistas de la Universidad de Incheon de Corea del Sur y el equipo de Greenpeace East Asia demostró que los microplásticos se encuentran presentes en el 90 por ciento de las marcas de sal mar analizadas a nivel mundial; de 39 marcas analizadas, 36 contenían microplásticos.

Para dicho estudio, se analizaron muestras de sal de 21 países de Europa, Sudamérica y Norteamérica, África y Asia; mismas que confirmaron que las marcas asiáticas son las más contaminadas, siendo Indonesia, el país en el que se encontró mayor cantidad de microplásticos en la sal vendida.

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Gracias a esta investigación -publicada en la revista Environmental Science & Technology en octubre del 2018- se identificó qué región registra mayor cantidad de microplásticos en la sal producida. La siguiente imagen refleja con mayor claridad los resultados obtenidos tras analizar las muestras, destacando así que la sal del Golfo de México no está contaminada con microplásticos, por lo que no hay ningún inconveniente en utilizarla para sazonar tus alimentos.

 

 

 

Informarse acerca de lo que consumimos es fundamental para evitar daños a la salud, ya que de acuerdo con el mismo estudio, si un adulto promedio consume 10 gramos de sal contaminada al día, estará ingiriendo 2 mil partículas de plástico al año que, al irse directamente al organismo, pueden provocar trastornos como cáncer, infertilidad, mal de Parkinson, hiperactividad, autismo y enfermedades cardiovasculares.

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Afortunadamente, gracias a que los niveles de contaminación en México no alcanzan los registrados en países con Indonesia, la sal de mar producida está libre de microplásticos que puedan afectar a nuestra salud.

De hecho, las empresas que producen esta sal en México, como la planta Salinera ISYSA (Industria Salinera de Yucatán), cuidan cada detalle en sus métodos de producción para ofrecer sal de mar limpia y sin ningún elemento que afecte la salud del consumidor.

Infórmate bien y aprovecha los beneficios de la sal de mar producida en México para resaltar los sabores de tus comidas mientras cuidas tu cuerpo con un ingrediente puro que tiene un sinfín de propiedades que beneficiará significativamente tu salud.

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