Nuestro cuerpo necesita de los alimentos para absorver los nutrientes y funcionar correctamente. Existen sustancias escenciales para tener la energía para las actividades diarias, así como sustancias que el cuerpo necesita para que el sistema metabólico funcione de manera adecuada. 

Algunos de los nutrimentos son transformados en energía como proteínas y grasas, mientras que otros son almacenados para convertirse en futura energía, esto se da cuando hay un exceso de los anteriores. También hay sustancias que son fundamentales para el correcto funcionamiento de los tejidos y procesos metabólicos del cuerpo. Dentro de estos últimos se encuentran las vitaminas y los minerales; uno de estos minerales que el cuerpo necesita es el yodo, el cual tiene funciones importantísimas para la salud tales como mantener el estado de alerta, tener una adecuada coordinación de los movimientos del cuerpo, mejorar el rendimiento intelectual y participa en la formación de las hormonas tiroideas; todas estas capacidades, representan condiciones fundamentales para el correcto desarrollo del ser humano, específicamente para la tiroides.

La glándula tiroide se encuentra ubicada debajo de la laringe, y está formada por dos lóbulos en forma de mariposa alrededor de la tráquea y es la encargada de producir hormonas tiroideas que se encargan de regular prácticamente las funciones metabólicas de todo el cuerpo humano. Dentro de las funciones que regulan las hormonas tiroideas se encuentran las siguientes:

  • Todos los procesos energéticos de las células de nuestro cuerpo.
  • Correcto funcionamiento de la señalización nerviosa de nuestro cuerpo, así como, el funcionamiento de nuestro cerebro.
  • Regulan el metabolismo energético (presión arterial, glucosa en sangre, oxidación de las grasas, entre otras).

Para que la glándula tiroidea pueda producir estas hormonas necesita de una cantidad suficiente de yodo. Cuando existe una deficiencia de yodo, los lóbulos de la glándula tienden a aumentar de tamaño como manera compensatoria para tratar de absorber la mayor cantidad de yodo disponible en el cuerpo, a este fenómeno se le conoce como bocio y esta es una de las manifestaciones más visibles de una deficiencia de yodo en el cuerpo.

El cuerpo humano necesita una cantidad relativamente pequeña de yodo para poder funcionar adecuadamente, se dice que cuando el consumo de yodo es menor a 150 microgramos por día ya existe una deficiencia en el consumo de yodo.

¿Pero en dónde puedo consumir yodo?

En realidad el yodo, es un mineral que se puede encontrar en una gran variedad de alimentos tales como las verduras de hoja verde y hortalizas, las cebollas, el ajo y algunas frutas como moras y piña, frutos secos como almendras y nueces, lácteos y derivados, etc. Sin embargo, debemos tener en cuenta que no toda la población tiene acceso a este tipo de alimentos, es por ello que la organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la United Nations International Children’s Emergency Fund (UNICEF), Organización Panamericana de la Salud (OPS) entre otros, declararon como meta mundial el consumo adecuado de yodo para la población; es por esta razón que nace la idea de añadirle yodo a la sal.

Si bien la sal de mar es rica muchos minerales, la cantidad de yodo que contiene aún no alcanza la cantidad recomendada para un correcto aporte nutricional al ser humano, es por ello que se implementa la yodación de la sal, el cual consiste en un enriquecimiento de yodo a la sal.

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La sal, al ser un alimento de consumo masivo, puede llegar a gran parte de la población y de esta manera asegurar un consumo adecuado de yodo para evitar las deficiencias de este mineral en el cuerpo de adultos, adolescentes y niños, lo que puede comprometer su desarrollo y crecimiento.

Seguramente te surgieron dudas como: ¿Si consumo alimentos ricos en yodo y además sal yodada me puedo exceder en el consumo? O bien ¿qué sucede si me excedo en el consumo de yodo?

La respuesta a la primera pregunta es no, la yodación de la sal no es igual en todas las partes del mundo, depende del país e inclusive se toma en cuenta la zona del país para elaborar medidas recomendadas al agregar yodo a la sal, estas medidas toman en cuenta los tipos de alimentos que son consumidos en el país (si tienen algo contenido de yodo o poco, etc.) y de ahí generan normas para que las empresas salineras agreguen este mineral a su producto.

Ahora bien, un exceso en la ingesta de yodo ocurrirá cuando se consuman más de las siguientes cantidades

 

Etapa de la vida Límite máximo recomendado.
Niños preescolares. 200 mcg
Niños escolares. 300 mcg
Niños en pubertad. 600 mcg.
Adolescentes. 900 mcg.
Adultos 1,100 mcg.

 

Como es difícil medir el consumo de yodo por medio de los alimentos, es importante que se consuma una cantidad moderada de alimentos ricos en yodo, sin llegar al exceso, aunque honestamente excederse en el consumo es sumamente difícil a menos que estés consumiendo algún tipo de suplemento de yodo. Es por ello que toda suplementación debe ser recomendada por algún profesional de la salud.

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