La mayoría de las personas que buscan tener una vida saludable deben adoptar ciertos hábitos para poder generar resultados positivos en su salud, sin embargo, ¿cuáles son los mejores hábitos que podemos adoptar para mejorar nuestra salud?

En primer lugar vamos a definir hábito como el conjunto de conductas adquiridas por un individuo, son esos actos que se hacen de una manera repetitiva en cuanto a la selección, la preparación y el consumo de alimentos. Los hábitos alimenticios se relacionan principalmente con las características sociales, económicas y culturales de una población o región determinada. Los hábitos alimenticios saludables influyen de manera positiva en la salud.

Los hábitos saludables pueden dividirse en:

  • Cuidado personal.
  • Hábitos alimentarios.
  • Actividad física.

En este artículo te mencionaremos cuáles son los hábitos que pueden influir positivamente en tu salud al ponerlos en práctica en tu día a día.

 

EL cuidado personal

Dentro de estos hábitos podemos destacar la higiene del cuerpo (lavado de manos, aseo personal y cepillado de dientes, entre otros); son esos actos que son parte de nuestra rutina diaria que ayudan a conservar la salud. Es importante crear estos hábitos desde la niñez ya que son punto clave en el cuidado personal y ayuda a prevenir el contagio de bacterias con superficies contaminadas o al consumir alimentos. 

Otro punto importante que forma parte del cuidado personal es el lavado de dientes, ya que estos ayudan a masticar bien los alimentos y facilitar su digestión. Se recomienda cepillarse los dientes después de cada comida para evitar daños en ellos, específicamente si se consumieron alimentos ricos en azúcares simples dado a que estos alimentos son fermentados fácilmente por bacterias bucales generando problemas como caries.

Así como estos, son muchos los hábitos del cuidado personal que una persona debe tener en su rutina, hacerlos te ayudarán a cuidar de tu cuerpo y llevar una vida sana.

 

La alimentación

Los hábitos alimenticios son el resultado de la conducta de las personas ante la preparación de los alimentos y su consumo, es decir, son las acciones relacionadas con la alimentación de una persona. Los hábitos alimenticios comienzan a formarse desde el momento del nacimiento, se desarrollan en la infancia y más en la adolescencia.

Dentro de estos hábitos podemos destacar los siguientes:

Un buen desayuno

El desayuno es una de las comidas más importantes del día, ya que brinda la energía necesaria para realizar las actividades para iniciar el día.

En el caso de los niños, ayuda a que se concentren en las actividades escolares, mejoren su rendimiento y absorvan más conocimiento. Se recomienda tener un desayuno nutritivo y balanceado que incluya lácteos, frutas y cereales integrales que les gusten para fomentar un hábito positivo al iniciar su día.

No te saltes comidas

Es importante mantener un equilibrio en el aporte de energía a nuestro cuerpo, se deben consumir alimentos que nos ayuden a tener la energía necesaria para realizar nuestras actividades diarias, al igual que, tener un exceso de energía podría generar problemas como sobrepeso, obesidad y el desarrollo de enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión, etc.

Consume agua

El agua es una sustancia esencial para la vida y para mantener el cuerpo en buenas condiciones ya que el cuerpo está compuesto en su mayoría por esta sustancia. Es tan importante que si el cuerpo humano pierde tan sólo el 20% de agua, el organismo entrara a un estado de deshidratación que puede tener muchas consecuencias. Sus principales funciones son las siguientes:

  • Mantener la temperatura corporal.
  • Evita la inflamación de las encías y la caries al hidratar la boca.
  • Disminuye el riesgo de padecer problemas del corazón.
  • Previene la formación de piedras en los riñones y vesícula.
  • Ayuda a lubricar las articulaciones y mejora la resistencia de los ligamentos.
  • Mejora la concentración y el tiempo de reacción del cuerpo.
  • Reduce las probabilidades de contraer gripa.
  • Disminuye la probabilidad de tener asma.
  • Transportar nutrimentos a las células.
  • Eliminar desechos a través de la orina.
  • Favorece la digestión y absorción de nutrimentos.
  • Reduce el riesgo de desarrollar cáncer de mama, vejiga y colón.
  • Interviene en el buen funcionamiento del cerebro y los nervios
  • Ayuda a mantener los niveles adecuados de acidez en el estómago.

Evita los refrescos gasificados

Recuerda que los refrescos embotellados y gasificados no cuentan como líquido y por lo tanto no aportan los beneficios que mencionamos en el consumo de agua. Además los refrescos embotellados comúnmente contienen sustancias que no nos benefician, como una cantidad excesiva de azúcar lo que puede tener consecuencias graves en la salud. 

Modera el consumo de sodio

Si bien el sodio es también un elemento vital para la salud, su consumo excesivo puede generar efectos no deseados en el organismo y causar problemas en la salud, por ello se debe de moderar el consumo de sodio de la dieta.

 

También te puede interesar: ¿Cuál es la cantidad correcta de sal para consumir?


Haz ejercicio

Una actividad física es cualquier movimiento corporal producido por la contracción de los músculos y utiliza más energía que la que requiere en reposo. Cualquier actividad física es mejor que nada; sin embargo, la mayoría de los beneficios se obtienen a medida que la intensidad, duración y/o frecuencia durante la actividad física aumentan.  

Entre los beneficios de la actividad física están mejorar la digestión, ayudar al gasto energético para las personas que buscan perder grasa corporal y consecuentemente bajar de peso, así como, fortalecer articulaciones, músculos, mejorar el equilibrio, mejorar las funciones neuronales, liberar el estrés, entre muchas otras.

Existen dos tipos de actividad física:

  • Actividad física ligera: Este tipo de actividad física incluye la mayoría de las actividades diarias como: caminar, estar de pie, levantar objetos, etc. Este tipo de actividades no acelera el ritmo cardíaco ni respiración por lo que si una persona sólo realiza ese tipo de actividades se considera como sedentaria o inactiva. Es posible que algunas personas tengan alguna variación en la intensidad al momento de estar realizando sus actividades, tales como subir escaleras, cargar objetos pesados, etc. sin embargo no son suficientes para generar algún beneficio notable para la salud.
  • Actividad física moderada. Es el tipo de actividad física que produce beneficios para la salud y donde se encuentran las actividades como: baile, caminata rápida, saltar, jugar en el parque, etc. Este tipo de actividad física ocasiona que la respiración y el ritmo cardíaco aumenten por encima de lo normal.

Es importante tener una rutina de ejercicio o practicar algún deporte de manera estructurada y constante para mejorar la condición física y mantener una vida sana y activa.

La alimentación juega un papel prioritario para llevar una vida saludable, te invitamos a descargar nuestro recetario saludable con ideas para consentir tu estómago y el de toda tu familia.

recetas fáciles para preparar con sal de mar